5 de diciembre de 2005

Palacio renuncia a la Constituyente, el Ecuador insiste.

El mejor resultado del debate nacional sobre la conveniencia de una Asamblea Constituyente ha sido el poder reconocer quiénes están cómodos con este sistema y le temen al cambio, y del otro lado, quiénes estamos juntos en un compromiso por transformar al Ecuador.

Hoy, el Congreso Nacional con su decisión de cambiar a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (supuestamente independiente) que no estaban dispuestos a cumplir sus órdenes, nos han dado una nueva muestra de la urgencia de cambiar el diseño del Estado ecuatoriano. Con la Constitución vigente, el Congreso cumple la función de boicotear todas las iniciativas nacionales excepto aquellas que convengan a sus intereses económicos. A pesar de no tener ninguna responsabilidad política, el Congreso tiene todas las facultades para bloquear los cambios. La decisión de hoy no nos sorprende, no puede esperarse nada distinto de un Congreso como el que hoy tenemos.

Afortunadamente, la voluntad de ecuatorianos y ecuatorianas es mucho más firme que la del Presidente Palacio; él desiste pero nosotros seguiremos construyendo las condiciones para terminar con el secuestro de la política y el Estado, que han llevado adelante las fuerzas económicas y gremiales en el país a través de lo que ellos llaman partidos políticos.

Insistimos también en la necesidad de levantar un proceso constituyente de debate y organización en todos los niveles, este es solo uno de los pasos necesarios en la política nacional, sin perder de vista que el objetivo final es luchar contra la pobreza y la exclusión.

14 de noviembre de 2005

La Asamblea Constituyente es una prioridad, pero no descuidemos los temas trascendentes que pretenden ser pasados por debajo

La Ruptura de los 25 cree importante que los sectores sociales y políticos, con coincidencias ideológicas, unifiquemos nuestro accionar en torno a los temas de vital importancia para el país, independientemente de las decisiones que tomen el Congreso y el Gobierno Nacional; se requiere levantar un proceso paralelo de deliberación pública y esforzarnos por entender que intereses se juegan detrás de los discursos de micrófonos y tarimas.

Nuestro país se encuentra en medio de una grave crisis institucional, que no podemos desconocer, y a la que debemos darle respuesta desde las organizaciones sociales y políticas, que anhelamos que esta crisis se resuelva por la vía democrática, evitando la dispersión y el secuestro de los grandes anhelos de cambio, por los partidos políticos

La necesaria formulación de un diseño institucional renovado, que evite la manipulación del poder de parte de quienes lo han detentado de manera histórica, y lo democratice motivando mayor participación ciudadana, seguro es una discusión que requerimos realizar para confrontar los intereses de las fuerzas políticas y económicas tradicionales, con los de la mayoría de ecuatorianos. La Asamblea Constituyente se convierte en una necesidad para reformular las reglas de juego de nuestra democracia, de plantearse la reorganización desde su concepción de las instituciones del estado ecuatoriano, para el fortalecimiento del mismo y para que cumpla con sus objetivos, entre los más importantes garantizar los derechos fundamentales a quienes habitamos este país.

Sin embargo, la discusión no puede limitarse a si la Asamblea debe ser Constitucional o Constituyente, sino a los cambios profundos que requiere el país, y a otros temas que por su connotación son de vital importancia para nuestro futuro, por ejemplo: los términos de negociación de los contratos petroleros, la declaración de caducidad del contrato de Occidental, si el Ecuador debe o no firmar el TLC en las actuales condiciones de negociación, o si el Congreso Nacional está moralmente capacitado para aprobar una ley que exonera del impuesto a la renta durante los próximos 12 años a ciertos sectores productivos del país.

La posición que han tomado representantes de los partidos políticos, frente a las organizaciones sociales y políticas que impulsan el proceso de consulta popular, su temor a ella, no son incomprensibles; temen que en la misma se exprese el sentimiento nacional de rechazo y repudio a sus prácticas. Y eso por sí solo nos deja ver que realizarla se convertiría en una nueva victoria de los pueblos que habitan el Ecuador y que la Constituyente es una ruta correcta.

Pero requiere un mayor análisis y discusión el discurso de Palacio de “refundación de la República”, ya que si bien ha realizado el planteamiento de convocar a la Consulta por la Constituyente, por otra parte, da el veto favorable para que se elimine el único mecanismo de redistribución de la riqueza que tenemos. Manifiesta a través de sus ministros su intención de ir a la firma del TLC. Cuando envía una pro forma presupuestaria que no asigna los recursos necesarios para dar impulso por ejemplo: a la universalización del primer año de educación básica que requiere 10 millones de dólares y solo se le asigna 2 millones, olvidando que el tema educativo debe ser una prioridad en la agenda nacional. Para hacer efectiva la “refundación de la República”, el Gobierno Nacional requiere ser mas coherente en la práctica que en los discursos.

27 de octubre de 2005

INVITACIÓN


ASAMBLEA CONSTITUYENTE
¿Para qué? ¿Quiénes? ¿Cuál es la agenda?


Desde muchos sectores políticos, críticos con los partidos políticos no con la política, planteamos la posibilidad de una Asamblea Constituyente como una apuesta democrática y pacífica para salir del bloqueo provocado por las fuerzas políticas y económicas tradicionales. Hoy el Ecuador discute la posibilidad de esa Asamblea desde muchas lógicas distintas.

Para nosotros y nosotras, la actual discusión política implica sobretodo un gran desafío para quienes creemos en la necesidad de construir prácticas políticas distintas. Parte de esa diferencia es la capacidad de dialogar, de organizarnos, de construir procesos incluyentes de formulación de propuestas claras.

Ese es el objetivo de este espacio de reunión. Invitamos a tod@s quienes estén interesados en ese diálogo y esa construcción colectiva. Nos reuniremos el día lunes 31 de octubre en el Hemiciclo de la Universidad Politécnica (Quito) a las 18h00 para ensayar respuestas conjuntas al para qué y con qué agenda trabajar por una Asamblea Constituyente.

INVITACIÓN


ASAMBLEA CONSTITUYENTE
¿Para qué? ¿Quiénes? ¿Cuál es la agenda?



Desde muchos sectores políticos, críticos con los partidos políticos no con la política, planteamos la posibilidad de una Asamblea Constituyente como una apuesta democrática y pacífica para salir del bloqueo provocado por las fuerzas políticas y económicas tradicionales. Hoy el Ecuador discute la posibilidad de esa Asamblea desde muchas lógicas distintas.

Para nosotros y nosotras, la actual discusión política implica sobretodo un gran desafío para quienes creemos en la necesidad de construir prácticas políticas distintas. Parte de esa diferencia es la capacidad de dialogar, de organizarnos, de construir procesos incluyentes de formulación de propuestas claras.

Ese es el objetivo de este espacio de reunión. Invitamos a tod@s quienes estén interesados en ese diálogo y esa construcción colectiva. Nos reuniremos el día lunes 31 de octubre en el Hemiciclo de la Universidad Politécnica Nacional (Quito) a las 18h00 para ensayar respuestas conjuntas al para qué y con qué agenda trabajar por una Asamblea Constituyente.

20 de octubre de 2005

LOS PARTIDOS POLÍTICOS SIN MÁSCARAS

La decisión de hoy del Tribunal Supremo Electoral al tomarse la atribución de negar el decreto de convocatoria a Asamblea Constituyente del Presidente de la República, ha puesto en evidencia que vivimos en un Estado secuestrado por los Partidos Políticos tradicionales y las fuerzas económicas y gremiales que ellos representan.

Ante el desatino del Presidente Palacio al haberse acercado a los mismos partidos de siempre para gobernar estos largos seis meses, encontramos en la Asamblea Constituyente, la oportunidad de sumar esfuerzos en la construcción de un gran acuerdo nacional.

La resolución del TSE es la demostración de que una reforma estructural al Estado es urgente. No podemos permitir que los partidos políticos mantengan sus espacios de chantaje y que un órgano, formado por ellos, que debería tener funciones administrativas, considere que tiene derecho de veto frente al Presidente de la República.

A pesar de que se constata la intención de bloqueo de las fuerzas políticas tradicionales, en estos días tuvimos la suerte de ver a la partidocracia sin máscaras, defendiendo sus espacios de poder, descalificando y subestimando los procesos ciudadanos y populares que dan origen a sus propios mandatos.

Rechazamos el bloqueo permanente que los partidos políticos tradicionales han mantenido durante ya seis meses, denunciamos que estas mismas fuerzas tienen secuestrado al TSE y a las pocas instituciones democráticas que quedan en el Ecuador.

Exigimos que el Ejecutivo insista en la instalación de una Asamblea Constituyente, confirmamos nuestra intención de seguir levantando un proceso constituyente paralelo que nos permita construir los acuerdos mínimos para un Ecuador distinto.

Invitamos a los ecuatorianos y ecuatorianas a hacer evidente nuestra protesta frente a la prepotencia de los partidos políticos tradicionales: a colocar banderas en nuestras casas, y decir "Queremos Asamblea Constituyente", en las ventanas de los hogares, en los autos, las bicicletas, las mochilas y seguir debatiendo en los barrios, las asambleas y las organizaciones, el contenido que le daremos a nuestra Constituyente.

La Ruptura de los 25
Asamblea de Mujeres, Quito
CONFEUNASCC
Foro Urbano
Democracia Ahora

29 de septiembre de 2005

COMENTARIOS A LA PROPUESTA DE CONSULTA POPULAR

La Consulta Popular, aún conteniendo preguntas ideales y totalmente consensuadas, no será suficiente para resolver los profundos problemas estructurales en el Ecuador. Teniendo en cuenta que la consulta es sólo un primer paso para abordar los asuntos urgentes relacionados a la representación y sistema electoral, es necesario profundizar el debate sobre las preguntas planteadas por el Gobierno Nacional.

En muchos casos, las preguntas abordan asuntos importantes y urgentes para el Ecuador. Acordamos completamente con algunas propuestas, la de la espacios iguales en los medios de comunicación para la publicidad electoral –por ejemplo-, y diferimos completamente con otras. Por eso proponemos un análisis minucioso de los temas en lugar de un apoyo o una oposición sin argumentos.

Temas como el de las autonomías, intenta plantearse como un asunto de “si” o “no”, cuando se trata de un diseño distinto del Estado ecuatoriano, autonomías, nuevos roles del Banco Central del Ecuador, un reordenamiento del Régimen Seccional Dependiente y del Independiente, y –sobretodo- un cambio en las relaciones de poder, requieren de un real pacto social. Las preguntas de la consulta popular y los temas tratados en ellas, nos obligan a insistir sobre la necesidad de una Asamblea Constituyente.

Pregunta 1.
FUNCIÓN LEGISLATIVA: Tres meses al año de Plenario y Comisiones Legislativas Permanentes.
Durante largo tiempo en la historia republicana, el Congreso Nacional mantuvo reuniones plenarias sólo durante algunos meses al año. Puede ser una medida que busque mayor eficacia en el trabajo del Poder Legislativo y de ser necesario, podría convocarse a Congreso extraordinario.

Es importante el trabajo de las Comisiones Especializadas Permanentes, sin embargo, la propuesta del Gobierno deja fuera algunas Comisiones que deben tratar temas prioritarios para el Estado Ecuatoriano: es el caso de la Comisión de Derechos Humanos; la de la Mujer, el Niño, la Juventud y la Familia; la de Medioambiente y la de Educación. Creemos que por los temas de su especialidad estas comisiones no pueden desaparecer como pretende la propuesta.

Pregunta 2.
BICAMERALIDAD.
La creación de una nueva cámara, supuestamente especializada (supuestamente, porque la instrucción superior y la edad, como únicos requisitos distintos, no garantizan nada), no resolverá los verdaderos problemas del Congreso Nacional. La discusión debe girar al rededor de las nociones y los mecanismos para la representación del interés nacional en lugar de que el Parlamento o el Senado repliquen la actual correlación de poderes en que mayormente están representados los intereses económicos de unos cuantos grupos.

Pregunta 3.
DISTRITOS O CIRCUITOS ELECTORALES.
La pregunta que se refiere a este tema no nos dice nada, y lo mas grave de todo, es que deja a discreción de quienes reglamentarán la aplicación de estos cambios constitucionales la forma de modificarlos, convirtiendo a esta pregunta, en una tomadura de pelo. Distrito electoral es únicamente la forma en que se ordena a un grupo de electores para el ejercicio del sufragio; hoy en el Ecuador existen distritos electorales que coinciden con la organización político administrativa: los cantones son los distritos electorales para alcaldes y concejales, y las provincias son los distritos electorales para prefectos, consejeros y diputados.

La propuesta debe aclarar el número de votantes que conformarían un distrito, el mecanismo para realizar ese diseño (cómo y quién o quiénes determinarían los distritos) y debe enfatizar en el hecho de que no pueden ser distritos uninominales. Los distritos uninominales eliminan la posibilidad de representación proporcional, cierran los espacios para las voces diversas y terminarían con una conquista tan importante como la “ley de cuotas” que ha sido –en los últimos años- la única forma de asegurar la presencia de mujeres en los espacios de representación.

Pregunta 4.
TRIBUNAL SUPREMO ELECTORAL.
Pregunta 6.
CORTE DE JUSTICIA ELECTORAL.
Del texto del Gobierno Nacional no quedan claras las diferencias entre estos dos cuerpos. Estamos de acuerdo con la necesidad de separar las dos funciones, pero aquella de administración de justicia electoral debería diseñarse siguiendo el principio de Unidad Jurisdiccional, es decir que sea parte de la Función Judicial, se rija con sus normas, asegure el debido proceso y que los jueces provengan de carrera judicial.

Pregunta 5.
PUBLICIDAD ELECTORAL.
Estamos totalmente de acuerdo con la asignación de espacios limitados e iguales para todos los candidatos y candidatas en los medios de comunicación. Esta medida que asegura la posibilidad de los candidatos de presentar sus propuestas y la de los electores de conocer a sus próximos representantes debe ir acompañada de un severo y efectivo control del gasto electoral.

Pregunta 7.
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL.
El Estado de Derecho requiere de una instancia de control constitucional. El problema actual del Tribunal es que en lugar de ser un espacio para el debate y resolución de personas conocedoras de Derecho Constitucional, se ha convertido en un espacio de poder de los Partidos Políticos. La integración de este Tribunal Constitucional no puede entregársele, ni “por esta última vez”, al Congreso, el Ejecutivo y el Judicial.

La reforma propuesta olvida un tema de gran importancia y es que no elimina la norma que establece que los vocales del Tribunal Constitucional están sujetos a juicio político. Mientras esa norma siga en la Constitución Política, el Tribunal no tendrá ninguna independencia del Poder Legislativo.

Pregunta 8.
PARTIDOS POLÍTICOS.
Ecuatorianos y ecuatorianas demandamos cambios profundos en los partidos políticos, las reformas propuestas no resuelven ninguno de los problemas medulares. Ni la Constitución ni la Ley transformarán las actitudes y los comportamientos de los Partidos Políticos ni substituirán a sus actores principales. Al ordenamiento únicamente le corresponde crear incentivos para un funcionamiento distinto y asegurar que aquellos grupos que no funcionan como partidos políticos democráticos puedan ser substituidos por organizaciones políticas distintas.

La reforma propuesta por el Gobierno no asegura este objetivo, las barreras de entrada o salida deben ser una de las herramientas de un sistema político diseñado para incentivar alianzas y coaliciones. El requisito de que los partidos políticos tengan un número de afiliados igual o superior al 5% del padrón electoral, limita las posibilidades de surgimiento de nuevas expresiones políticas y simplifica las condiciones de participación de quienes confunden la convocatoria a la militancia política con la rifa de una casa.

Pregunta 9.
DEMOCRATIZACIÓN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
Pregunta 10.
ELECCIONES INTERNAS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
Estas son dos medidas importantes, que aunque necesiten de una posterior reglamentación y voluntad de control, deben tomarse para un mejor funcionamiento de los partidos políticos en el Ecuador.

Pregunta 11.
FLEXIBILIZACIÓN DEL SISTEMA DE REFORMAS CONSTITUCIONALES.
Las normas pétreas en las Constituciones pretenden dotar a los sistemas de un mínimo de estabilidad necesaria incluso para evaluar la efectividad de las propias normas constitucionales. Un tiempo de tres meses parece corto para temas de este rango (para estas propias reformas se propone un “candado” de ocho años?), una alternativa podría ser el mecanismo recogido en varias constituciones de América Latina: la reforma constitucional requiere del voto de las tres cuartas partes del Congreso y luego debe ser ratificada por el pueblo en referéndum.

Pregunta 12.
PLAZOS DE CALIFICACIÓN DE URGENCIA DE PROYECTOS.
No se trata de un tema de especial trascendencia, parece una reforma a la medida de un presidente que reconoce su debilidad frente al Congreso Nacional. Le otorga nuevos poderes al Ejecutivo en lugar de abordar con profundidad el problema del “hiperpresidencialismo” en el Ecuador.

Pregunta 13.
DE LA FUNCIÓN EJECUTIVA
La norma sólo propone un nombre distinto para el Ministro de Gobierno, no se trata de una designación conjunta con el Congreso que implique su responsabilidad de cogobierno, ni le atribuye nuevas funciones.

Pregunta 14.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
El Ecuador emprendió, luego del golpe de Gutiérrez contra la Función Judicial, un proceso ciudadano que exige la independencia de la administración de justicia. Luego de casi un año sin Corte Suprema, hoy llevamos adelante un proceso sin precedentes en el Ecuador: una elección en base a un concurso de méritos, una amplia participación de ciudadanos ecuatorianos con la posibilidad de que sean impugnados y la implementación de una medida de acción positiva para asegurar la presencia de mujeres en la Corte Suprema de Justicia. La pregunta planteada por el Ejecutivo pone en riesgo este proceso de selección y además plantea como alternativa una nueva ingerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial.

Esta pregunta además pone en duda la voluntad política del Presidente en el actual proceso y constituye una burla frente al apoyo que países hermanos han brindado al tema durante estos meses (la Comunidad Andina de Naciones, la Organización de Estados Americanos y Naciones Unidas han enviado veedurías he impulsado el proceso).

Pregunta 15.
DE LAS AUTONOMÍAS.
Como se dice en la introducción de este documento el tema de las autonomías es especialmente complejo y requiere redefinir el rol y las responsabilidades del Estado Central; el cambiar el Ecuador a un régimen autonómico es materia de un proceso constituyente.

Pregunta 16.
REVOCATORIA DEL MANDATO.
Estamos de acuerdo con la necesidad de incluir al Presidente de la República como una de las autoridades sujetas a la revocatoria del mandato.

Pregunta 17.
PERMANENCIA REFORMAS CONSULTA POPULAR.
La misma consulta propone de un lado (pregunta 11) la necesidad de flexibilizar los procesos de reforma constitucional y del otro pretende darle a estos cambios (totalmente superficiales) un seguro de permanencia.

21 de agosto de 2005

Cortina de humo

Milton Luna Tamayo (Contrato Social por la Educacion)

El 17 de agosto oficialmente se inició el periodo de matrículas en la sierra y con habilidad la Ministra de Educación evadió presentar al país su agenda de acciones concretas y compromisos financieros para combatir problemas estructurales del sistema educativo. Medidas que todo el país esperaba luego de los reiterados anuncios del gobierno nacional de mayor y mejor inversión social, particularmente en educación.

¿Cuáles medidas? Universalización de los 10 años de educación básica de calidad; eliminación de los “25 dólares de contribución voluntaria” que pagan los padres de familia al momento de la matrícula; movilización nacional junto a gobiernos locales para el acceso y permanencia de los 100.000 niños y niñas que están fuera del primero de básica; programas y ejecución de los cerca de 100 millones de dólares de los recursos de ex FEIREP; reparto masivo de textos escolares hasta el séptimo de básica; formación y capacitación docente; adecuación de infraestructura escolar; reinserción de 750.000 niños y jóvenes que están fuera del sistema educativo.

Total nada se presentó y más bien, en un movimiento mediático y retórico populista de distracción la Ministra puso al Ecuador a discutir de manera airada sobre disposiciones de supuesta afectación general referentes a horarios y tareas escolares.
La verdad es que la retórica de la Ministra no se compadece con su propio Acuerdo Ministerial que dotado de buenas intenciones tiene un sentido de aplicación discrecional y de alcance limitado a las contadas instituciones “cuyas instalaciones y condiciones físicas lo permitan, adopten la jornada diaria laboral desde las 8 horas”, por lo que la retórica y el mandato juntas traerán más conflicto y confusión que modificaciones reales y positivas a la vida y organización del ya caotizado sistema educativo.
Pasado el momento, quedan pendientes los compromisos del Presidente de la República y de su Ministra, ante todo el suscrito 1 de junio, por el día del Niño. Entonces, señor presidente Palacio ¿se despeja o no la cortina de humo? Usted tiene la palabra, todos estamos dispuestos a alinearnos por el cambio educativo.

5 de agosto de 2005

¿Qué esta en juego con la salida de Correa?

La salida de Correa nos demuestra que los políticos tradicionales comprendieron muy poco la propuesta generada en Abril por un grupo de la ciudadanía hoy nuevamente decepcionada:

El Presidente de la República saca al único Ministro con horizontes claros dentro de su Gabinete. Este Gobierno podía haberse propuesto tres o cuatro espacios concretos de trabajo para generar posibilidades reales en el bienestar del país en el año y ocho meses que tenía en el poder; sin embargo, se entregó a los intereses económicos internos y externos que son los responsables de que nada cambie en el Ecuador en estos últimos 25 años.

El Congreso Nacional, en los últimos meses, fue más irresponsable que nunca: con la trampa de los Fondos de Reserva del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social; la elección de un Defensor del Pueblo por lo demás cuestionado por las organizaciones sociales, o por la salida que encontraron ante las necias preguntas planteadas por el Presidente de la República que están diseñadas para enterrar la reforma política.

Hacemos énfasis en que la Ruptura de los 25, nunca creyó que el Presidente Palacio ni el Congreso con el que contamos podía generar y terminar los cambios estructurales que necesitamos para que la realidad social, económica y política cambie definitivamente en el Ecuador. Sin embargo, en las manos de este Gobierno estaban el apoyo de gran parte de la población para sentar las bases para un proceso de diálogo real, (no el engaño que representó el proceso de Concertación Nacional en boca de Palacio) y la posibilidad real de generar un pacto social para construir un país más incluyente, equitativo, justo y solidario.

Palacio, gran parte de su equipo de gobierno y el Congreso Nacional han replicado las prácticas políticas tradicionales, dejando de lado el discurso de cambio generado acaso por el temor a una ciudadanía que no ha bajado aún las manos ante las continuas decepciones ante lo político en nuestro país.

Nosotros hoy, hacemos énfasis en la participación política activa como la única alternativa real para que las cosas cambien en el Ecuador, la transformación necesaria sólo podrá ser el resultado de un trabajo perseverante y de largo plazo en el que ecuatorianos y ecuatorianas seguimos comprometidos.

Con o sin Rafael Correa, no podrán distraer la atención del Ecuador sobre los temas importantes. Seguiremos exigiendo que las políticas nacionales e internacionales se manejen desde la soberanía y la dignidad, y eso incluye la exigencia de –con todos los argumento del Derecho- declarar la caducidad del contrato de Occidental.

La Ruptura de los 25

22 de julio de 2005

PALACIO TRAICIONÓ AL PAÍS Y NOS TOMÓ EL PELO


El sorpresivo anuncio del Presidente Palacio de enviar al Congreso su lista (SU lista, la de él) de preguntas para la Consulta Popular nos dice dos cosas:

1. El ya ambiguo Sistema de Concertación fue una tomadura de pelo, nos pidieron opinar sobre una reforma que ya tenían lista y querían entretener a ecuatorianos y ecuatorianas enviando propuestas que ni siquiera leyeron.

2. El contenido de las preguntas que sugiere Palacio para la Consulta manifiesta intenciones totalmente contrarias al cuestionamiento nacional. Sus propuestas limitan y distorsionan aún más la representatividad, fragmentan el país, impiden la participación de amplios sectores de la sociedad y fortalecen la política corporativista que tanto daño le ha hecho al Ecuador. Algunos ejemplos:

Distritos Electorales y Circuitos Uninominales: favorecen caciques locales, eliminan la representación de “minorías”.
El sistema en que el que gana, gana todo, favorece a los partidos políticos tradicionales. Los distritos uninominales (un representante por distrito) eliminan toda posibilidad de representación proporcional. En un escenario político tan fragmentado como el nuestro, esta fórmula deja fuera a muchos grupos y organizaciones importantes y perpetúa a los caciques locales.

Función Legislativa: el 90% de los ecuatorianos y ecuatorianas no tienen derecho a ser elegidos.
Un Estado que no garantiza educación pública en ningún nivel, se atreve a establecer como requisito para la participación política, como diputado o senador, el título universitario. Eso elimina al 90% de los ecuatorianos y las ecuatorianas e impide que sea cierto el derecho a ser elegido.

Un Senado de 22 personas concentra todo el poder y tiene la capacidad de bloquear la labor legislativa de 53 representantes. ¿Por qué?: Porque tienen más años, la única diferencia en los requisitos para ser senador o diputado, es la edad necesaria para postularse.

Función Judicial: ¿el Presidente nombrando Corte?
Es necesario fortalecer el proceso de selección de la Corte Suprema de Justicia. Bajo ningún concepto puede pensarse en el Ejecutivo proponiendo nombres y sometiendo estos a elecciones. La lógica de integración de una Corte no puede ser electoral o responder a popularidad o campañas políticas.

Tribunal Constitucional y Tribunal Supremo Electoral
Nuevamente todo el poder entregado a los gremios. En lugar de una selección que sería ideal alrededor de los méritos, se fortalece el corporativismo propio de regímenes fascistas.
No se recoge la justa demanda de separar las funciones del Tribunal Supremo Electoral ni de fortalecer sus capacidades para ejercer un severo control del gasto electoral.
¿El nuevo órgano más poderoso del país sería el CONESUP?

Sobre el régimen de autonomías
La pregunta abre la puerta para una serie de propuestas que podrían responder a proyectos partidistas o de grupos económicos determinados. El régimen de autonomías debe diseñarse con la participación de todo el país y lo primero que requiere es definir con claridad y valentía cuáles son las funciones y competencias del Gobierno Central y los Gobiernos Autónomos y cuáles son aquellas que el Estado Ecuatoriano no puede abandonar: la Seguridad Social, la Fuerza Pública, el manejo del endeudamiento público, el manejo de los recursos naturales, qué tipo de recaudación tributaria y los mecanismos de redistribución de la riqueza para todo el país, entre otras.

El día lunes 25 de abril, a las 10h00, junto con varias organizaciones políticas y sociales, daremos una rueda de prensa para profundizar estos temas. Los esperamos en la Mosquera Narváez OE257 y Versalles.

LA RUPTURA DE LOS 25

14 de julio de 2005

LÍNEAS GENERALES ALREDEDOR DEL TEMA DE REFORMA POLÍTICA

Luego del último episodio de una crisis política permanente en el Ecuador durante los últimos diez años; varios sectores en el país nos encontramos debatiendo sobre algunos temas para esta reforma política. El presente documento contiene algunas líneas generales para alimentar el debate desde una perspectiva de nueva izquierda. Hemos construido estas líneas desde los principios que guían nuestra acción y en una lógica colectiva cuya última etapa fue la reunión de los días 2 y 3 de julio en la ciudad de Guayaquil. Allí, sesenta y cinco personas –militantes y simpatizantes de la Ruptura de los 25- de ocho provincias distintas, trabajamos en los temas que plantea este texto.

OBJETIVO DE LA REFORMA POLÍTICA: TRANSFORMAR AL ECUADOR

Desde nuestra perspectiva, en el Ecuador, debemos trabajar sobre la Reforma del Estado, y pensar en la “reforma política” sólo como herramienta para transformar al Ecuador en un país justo, con una sólida democracia, sin pobreza ni exclusión y con más y mejores oportunidades para todos y todas. Al mismo tiempo entendemos que es momento de concentrarnos en reformas que no se conviertan en parches que van tapando los vacíos del sistema por donde “hace agua” coyunturalmente, es momento de pensar en una reforma integral, en la que engranen las posibilidades de construir un país más equitativo, justo, solidario y soberano.

El debate sobre la reforma política no puede perder de vista que su objetivo es construir un Estado que cumpla con sus roles esenciales:

- Administrar justicia para garantizar así la convivencia pacífica.
Entendida esta "administración" como la oportuna intervención en los conflictos entre particulares o entre ciudadanos y el propio Estado para resolver estas diferencias mediante mecanismos no violentos o mediante el uso de la única violencia legítima en democracia: la suya, la del Estado.

A pesar de que permanentemente se cree que la justicia se refiere a los juzgados, la noción debe replantearse en términos de: justicia como equidad.

- Generar condiciones de dignidad.
Si bien la paz es una condición fundamental para la vida digna, no podemos negar que miles de otros factores pueden ser los que violenten las posibilidades de dignidad de los hombres y mujeres. Así al Estado le corresponde crear condiciones que aseguren, para todos y todas, acceso a educación de calidad, a servicios de salud, a condiciones dignas de alimentación, vivienda y empleo y a un ambiente sano y libre de violencia.

- Proponer proyectos de cohesión social.
Una vez puesta en duda la noción homogenizante de los Estados Nación y, desde el reconocimiento de la riqueza de la diversidad, a los Estados modernos les corresponde buscar nuevos mecanismos de cohesión y nuevos referentes de una identidad siempre dinámica que recree el sentido de comunidad de quienes forman, formamos, parte de ese Estado. En este rol se inscribe la responsabilidad de proponer y construir de forma conjunta proyectos de futuro para las sociedades y los individuos en donde también se vean incluidas las esperanzas, las expectativas y las proyecciones de los propios proyectos de vida.

- Articular las relaciones entre lo local, lo nacional y lo internacional.
En un mundo globalizado e interdependiente, uno de los roles de los Estados modernos es articular desde la soberanía y la protección de los derechos de los seres humanos, los vínculos entre lo local y lo nacional de cara a las relaciones con otros países, con órganos supranacionales, organismos multilaterales y otros actores en estas relaciones. El complejo escenario internacional es seguramente una de las mayores amenazas para Estados cada vez más impotentes de participar o incidir sobre las decisiones que tendrán directas repercusiones sobre ellos y sus miembros. Es en esta línea que aún nos queda el desafío de definir la posición del Estado frente a los poderosos, e injustos, mercados de la especulación global.

En un intento por organizar las propuestas, las clasificaremos en dos grupos, el primero engloba las reformas al sistema electoral y el segundo, las reformas al sistema de gobierno.

1. REFORMAS AL SISTEMA ELECTORAL ECUATORIANO
OBJETIVOS DE LA REFORMA:
- Mejorar la calidad de la representación y la relación representante – representado.
- Crear un sistema de “juego limpio” en el campo político.


El Sistema Electoral es únicamente el conjunto de reglas mediante las cuales los votos se transforman en escaños para las posiciones de elección pública. El Sistema Electoral comprende las reglas de juego según las cuales los actores políticos acceden democráticamente al poder estatal.

Una serie de reformas "parche", decididas según la conveniencia de los propios partidos políticos para momentos electorales específicos, nos han dado como resultado un sistema electoral "esquizofrénico". Como es fácil comprobar, las distintas normas del sistema tienen objetivos distintos y muchas veces contrarios que terminan distorsionando los resultados de las elecciones populares. Es por esto que la principal prevención al tratar reformas al sistema electoral es que solamente pueden ser efectivas en la medida en que se diseñen e implementen de forma global y coherente para que incidan en todos los espacios del Sistema.

SISTEMA DE REPRESENTACIÓN PROPORCIONAL
Clásicamente, la doctrina diferencia dos tipos de sistemas electorales: los Sistemas de Mayoría y de Representación Proporcional. Aunque distintas combinaciones pueden generar todo tipo de sistemas, esta primera división nos permite señalar lo que consideramos el objetivo del Sistema Electoral.
Los sistemas de Representación Proporcional son aquellos que pretenden una representación más "justa"; una asignación de escaños que se corresponda a la cantidad de votos y, por lo tanto, permita la pluralidad de la representación política.


VOTO: DERECHO IRRENUNCIABLE.
En la actualidad una de las mayores dificultades de la democracia ecuatoriana está alrededor de la falta de representatividad. Lo que necesitamos son, entonces, más y mejores vinculaciones con el sistema político que nos permitan designar representantes y fiscalizarlos de forma permanente.
En nuestro país el sufragio universal es el resultado de una serie de conquistas históricas. Lo que en un principio era un privilegio de unos pocos hombres, propietarios de grandes fortunas; fue ampliándose con el voto de otros ciudadanos no propietarios, mujeres, campesinos, indígenas y –finalmente- analfabetos. La obligatoriedad en el ejercicio de este derecho fue el mensaje a través del cual comprobamos que efectivamente éramos parte de este sistema ya excluyente en todas sus prácticas.
En esa dimensión de conquista histórica, de ejercicio democrático, de espacio de igualdad ante la ley y de vinculación con las instituciones democráticas es que debemos seguir manteniendo el voto obligatorio como un derecho irrenunciable para ecuatorianos y ecuatorianas.

EFECTOS PARA EL VOTO NULO.
Una de las formas en que ecuatorianos y ecuatorianas han demostrado su inconformidad con las opciones políticas que se nos presentan es el voto nulo. Esta expresión de rechazo debe tener efectos concretos. Proponemos que en los casos en que el voto nulo sea igual o mayor que los votos válidos de la primera candidatura (o de primera o segunda en caso de elecciones presidenciales) la consecuencia sea la inmediata convocatoria a elecciones con prohibición de que se repitan los mismos candidatos que no pudieron superar la votación nula.

NO A LOS DISTRITOS UNINOMINALES
Los distritos uninominales (en donde sólo se escoge un representante) son lo que la teoría llama sistemas en que "el que gana, gana todo". Se trata de diseños contrarios a la lógica de la representación proporcional pues en este tipo de distritos sólo quien obtiene el primer lugar obtiene el escaño en disputa. Este mecanismo no sólo que deja fuera las voces de las minorías sino que –numéricamente- quienes quedan excluidos pueden ser un grupo importante (el caso por ejemplo de un candidato que obtiene un 35% seguido de uno con el 34% que siendo una votación casi tan importante no encuentra un espacio de representación en el sistema).

En el Sistema Electoral Ecuatoriano los distritos electorales coinciden con la distribución política del territorio (provincias, cantones, juntas parroquiales rurales) y muchos de estos distritos necesitan mejores mecanismos de asignación, no distritos menores que terminan eliminando las posibilidades de representación proporcional. Algunas provincias, sin embargo, deben revisar sus distritos electorales para que importantes porcentajes de la población puedan escoger a sus representantes. Es el caso de Santo Domingo de los Colorados para la provincia de Pichincha o de Durán o la Puntilla de Santa Elena para la provincia del Guayas. Estos son casos excepcionales que no deben distorsionar la organización territorial del sistema electoral sino que ameritan reformas puntuales (sin dejarlos en ningún caso como distritos uninominales).

JUSTICIA ELECTORAL SIN PARTIDOS POLÍTICOS
Lo que hoy conocemos como el Tribunal Supremo Electoral necesita una clara división de funciones en dos órganos distintos. Las dos funciones son: 1) la de administrar justicia en materia electoral y, 2) lo que se refiere a la organización de los procesos electorales en los aspectos administrativos y logísticos. Esta última debe ser una especie de secretaría técnica supervisada por la Contraloría General o la Defensoría del Pueblo, que se activa únicamente en época electoral. Mientras, la Administración de Justicia Electoral debe hacerse dentro del Sistema Judicial, cumpliendo con el principio de unidad jurisdiccional y como una garantía del debido proceso. Dentro del debate sobre la reforma global que requiere el Sistema Judicial podrá decidirse si se necesitan salas especializadas permanentes. De lo contrario, las Cortes Superiores deberían ser la primera instancia en justicia electoral y la Corte Suprema el tribunal de apelación.

PARTIDOS POLÍTICOS
Aunque la transformación o la creación de verdaderos partidos políticos sólo podrá ser consecuencia directa de nuevas prácticas y nuevos liderazgos democráticos, creemos necesario implementar ciertos cambios en el Sistema de Partidos Políticos por medio de la Ley, para lograr que estos regresen a cumplir su rol principal, el ser mediadores entre la ciudadanía y el Estado. En ese sentido creemos necesario generar tres cambios radicales en la estructura y funcionamiento de los Partidos Políticos actuales:

DEMOCRATIZAR ELECCIÓN DE DIRIGENTES Y CANDIDATOS /AS
Para ello nos parece necesario democratizar los procesos, es decir obligar a los Partidos Políticos a elegir sus cuadros a elección popular mediante elecciones primarias que sean reguladas por el Tribunal Supremo Electoral, así lograremos que la representación mejore la calidad aún por dentro de los citados actores políticos. De la misma forma, los partidos políticos deben tener prácticas democráticas y transparentes para seleccionar a su propia dirigencia local y nacional.

GENERACIÓN DE CUADROS Y FORMACIÓN DE LA MILITANCIA
Uno de los mayores problemas con los que se ha enfrentado el Sistema de Partidos en el Ecuador es la falta de cuadros que reemplacen a los eternos líderes de las agrupaciones políticas actuales. Creemos que es necesario crear incentivos en la ley de Partidos Políticos para que estos se vean reforzados por la creación de una carrera política que genere cuadros en la participación desde lo local hasta lo nacional. Este objetivo puede conseguirse con procesos de formación bien estructurados, con el objetivo claro de generar nuevos liderazgos en el Sistema de Partidos del Ecuador.
Este factor logrará que la ideología de cada partido sea trabajada y contrastada con las que cada persona lleva a cada tienda política, así esta podrá ser constituida como colectiva, y no se quedará como letra muerta en los empolvados libros constitutivos del Partido.

RENDICIÓN DE CUENTAS
La rendición de cuentas debe comenzar por dentro en los Partidos Políticos, por lo que se deben implementar los mecanismos para que el manejo de fondos no solamente esté controlado en época de elecciones, sino que deben existir las facilidades para que los organismos de control pertinentes regulen el flujo de dinero dentro de los Partidos Políticos permanentemente. Esto va íntimamente relacionado con que no puedan ser los mismos Partidos Políticos los que se regulan a sí mismos.

INCENTIVOS PARA ALIANZAS Y COALICIONES
Lo que hoy se reduce al diseño de barreras de entrada y salida del padrón electoral, debe convertirse en un conjunto de normas que incentiven la creación de alianzas y coaliciones entre partidos y movimientos políticos. Se trata de una práctica democrática para combatir la gran fragmentación sin acudir a propuestas totalitarias que pretendan limitar la participación política.

2. SISTEMA DE GOBIERNO, DESCENTRALIZACIÓN Y AUTONOMÍAS
Creemos en la necesidad de cambiar el Sistema de Gobierno en el Ecuador hacia uno que incentive la cooperación entre los poderes Legislativo y no incentive la pugna como visibilización mayor entre opositores. En ese criterio es necesario pensar en un Ejecutivo que tenga la obligación de generar consensos con el Legislativo que cogobierna en los problemas coyunturales o de corto plazo.
CORESPONSABILIDAD EJECUTIVO–LEGISLATIVO: SEMIPRESIDENCIALISMO
Del análisis histórico de las relaciones entre Ejecutivo y Legislativo, particularmente en los últimos años, consideramos que es momento de pensar en cambiar el “hiper presidencialismo” que generó la Constitución de 1998, por un Semipresidencialismo en el que se diseñen mecanismos para compartir la responsabilidad de gobierno entre el Ejecutivo y el Legislativo. Uno de los mecanismos podría ser que el Presidente entregue una terna al Congreso para que este elija un Primer Ministro que cumpla funciones de construir acuerdos programáticos y transparentes entre el Presidente y el Congreso Nacional . Este primer ministro podría ser vetado por el Parlamento o el Presidente y es por eso que sus acciones deben generar consensos y no contiendas como en la actualidad observamos en cada decisión de los dos poderes del Estado.
En caso de crisis sería el fusible que da un giro de timón tanto en el Parlamento como en el Presidente, con la ventaja de que con él no se parasen los procesos alargo plazo que lleva acabo el Presidente electo.
El Presidente y los congresistas seguirán siendo electos directamente, y el Primer ministro tras el acuerdo entre Parlamento y Presidente.

DIPUTADOS NACIONALES
El parlamento debe tener nuevamente la figura de diputados Nacionales que sena elegidos por todo el país. Además de retomar la idea de la representación de carácter nacional y la necesidad de legislar con visión de país, la existencia de diputados nacionales permitirá de

REPRESENTACIÓN: PROBLEMA DE CALIDAD, NO CANTIDAD
Si bien en el Ecuador, por la poca credibilidad del Congreso Nacional, se discute sobre la necesidad de reducir el número de representantes, ese no es el problema de fondo. Debemos buscar una representación de calidad más allá del debate sobre la cantidad. Esta es una responsabilidad de los partidos políticos al proponernos candidatos, de la Corte Electoral al sancionar las candidaturas que no son resultado de la militancia y, por supuesto, de los votantes que debemos elegir cada vez con mejores criterios y permanecer vigilantes de la acción de estos representantes.
De la misma forma es necesario diseñar un nuevo Congreso Nacional, con mecanismos claros de transparencia, rendición de cuentas y comunicación directa con la ciudadanía.

AUTONOMÍAS Y DESCENTRALIZACIÓN CON SOLIDARIDAD
NO AUTONOMÍAS MUNICIPALES
Las características y potencialidades de las distintas regiones del país y, al mismo tiempo, un Estado Central que se ha mostrado incapaz de responder a las necesidades particulares del país; nos exigen un debate urgente que reforme no sólo los mecanismos de administración de lo público, sino incluso la división político administrativa en el país.

Siguiendo el principio de la solidaridad debemos pensar en un sistema de descentralización y autonómico que no podrá ser municipal. En el Ecuador son muy pocos los municipios que podrían asumir un proceso de estas características. Las grandes ciudades y los polos de desarrollo del país deberán respaldar y acompañar a municipios más pequeños y con menos recursos.

A través de una concertación nacional es urgente definir las atribuciones y responsabilidades del Gobierno Central y los gobiernos locales, pero al mismo tiempo es indispensable crear incentivos para la fusión de pequeños cantones y la mancomunidad entre provincias de tal forma que se fortalezcan las capacidades y las posibilidades de éxito de todos los sectores del país.

Entre las obligaciones a las que no puede renunciar el Estado Central, en la línea de ser un Estado Social de Derecho son –entre otras-: El Sistema de Seguridad Social, la Fuerza Pública (Fuerzas Armadas y Policía Nacional), el Registro Civil, el manejo de las relaciones internacionales y la representación del Ecuador en la comunidad internacional, algunos aspectos de la recaudación tributaria y –por consiguiente- de redistribución de riqueza, la coordinación del sistema educativo nacional, el manejo de la deuda pública y la propiedad, cuidado y gestión de los recursos naturales (petróleo, agua, bosques, reservas ecológicas, etc.).

Teniendo claros los conceptos de solidaridad y el objetivo de preservar un proyecto nacional, deberán crearse los mecanismos para hacer efectivo este proceso. Un Estado descentralizado o con Comunidades Autónomas requiere todavía más solidez en las instituciones democráticas y, sobretodo, un Tribunal Constitucional con plena capacidad para dirimir conflictos de competencias y evitar que el proceso descentralizador o autonómico amenace la estabilidad nacional o la supervivencia del Estado.






Sobre estos temas seguimos trabajando en varios grupos en distintas ciudades del país. Si está interesado en participar en estos grupos de trabajo por favor comunicarse a: preguntas@ruptura25.org o al (02) 2 521128