30 de octubre de 2014

De la reelección indefinida y otras amenazas a la democracia




En unas pocas horas la Corte Constitucional del Ecuador se pronunciará sobre la posible reforma de la Constitución (la segunda desde su vigencia en el 2008). Aunque la reelección indefinida es el tema de mayor preocupación, no es el único que representaría un retroceso en la democracia ecuatoriana.

La reforma incluye -entre otros temas- la autorización para que las Fuerzas Armadas participen en la seguridad interna, retrocesos en los derechos de los trabajadores del Estado, límites a las acciones de protección, restricciones sobre los asuntos que pueden ser llevados a consulta popular, la eliminación de algunas funciones de la Contraloría General y la declaratoria de la comunicación como servicio público con las implicaciones que tiene para el control de contenidos de comunicación que hoy ya se da en el Ecuador.

La Corte Constitucional tiene, otra vez, una gran responsabilidad frente a la democracia y al país; lamentablemente conocemos ya su forma de obrar y quedan pocos ecuatorianos que aún guardan esperanzas de su independencia y seriedad.

Al impulsar esta reforma inconsulta, el Presidente y su gobierno incumplen el pacto que le propusieran a la sociedad a través de la Constitución en el 2008; traicionan una vez más su palabra y las ofertas de democracia y derechos que le hicieran al país.

No es aceptable que pretendan demoler la débil institucionalidad política para satisfacer sus pretensiones de permanencia en el poder y el control total del Estado. Los ciudadanos y ciudadanas debemos resistir este intento y no dejar de soñar y trabajar por un país democrático, plural, libre, como el que merecemos.

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